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Derechos del trabajador

Ley SANNA y permiso por hijo enfermo: qué derechos laborales tienes si tu hijo tiene una condición grave de salud

Cuando un hijo enfrenta un cáncer, un trasplante o un accidente grave, la ley te permite ausentarte del trabajo con subsidio y sin arriesgar tu empleo. Te explicamos cómo funcionan la Ley SANNA y los permisos de los artículos 199 y 199 bis, quién puede usarlos y qué hacer si tu empleador pone trabas.

7 min de lecturaRevisado por abogado/a especialista en derecho laboral

Artículo informativo. Este contenido tiene propósito divulgativo y no constituye asesoría legal individualizada. La normativa laboral puede variar según el caso concreto. Si tienes una situación específica, consúltala con un abogado antes de actuar. Ver términos.

Pocas situaciones desordenan tanto la vida de una familia como el diagnóstico grave de un hijo. De un día para otro aparecen hospitalizaciones, controles, tratamientos y la necesidad de estar presente. Y junto a eso, una pregunta que angustia a muchos padres y madres: ¿qué pasa con mi trabajo?

La respuesta corta es que la ley chilena no te obliga a elegir entre tu empleo y acompañar a tu hijo. Existen herramientas concretas —la Ley SANNA y los permisos de los artículos 199 y 199 bis del Código del Trabajo— que te permiten ausentarte con protección. El problema es que muchos trabajadores no las conocen, y algunos empleadores tampoco (o prefieren no aplicarlas).

Qué es la Ley SANNA (Ley 21.063)

La Ley 21.063 creó el Seguro para el Acompañamiento de Niños y Niñas afectados por una condición grave de salud, conocido como SANNA. Es un seguro obligatorio financiado con una cotización de cargo del empleador, y su objetivo es que madres y padres trabajadores puedan ausentarse de sus labores para acompañar y cuidar a su hijo durante los momentos más críticos de una enfermedad.

Funciona a través de una licencia médica extendida por el médico tratante del niño. Durante esa licencia, el trabajador no recibe su sueldo de parte del empleador, sino un subsidio que lo reemplaza, pagado por el sistema de seguridad social correspondiente.

Qué situaciones cubre

La ley contempla cuatro contingencias:

  • Cáncer.
  • Trasplante de órgano sólido o de progenitores hematopoyéticos.
  • Fase o estado terminal de la vida.
  • Accidente grave con riesgo de muerte o de secuela funcional grave y permanente.

Los rangos de edad del niño cubiertos y la cantidad máxima de días de licencia no son iguales para todas las contingencias: la propia ley los fija según cada caso. Por eso conviene revisar con el médico tratante y con tu mutual, caja de compensación o institución de salud qué te corresponde en tu situación específica.

Quién puede usar la licencia SANNA

Pueden ser beneficiarios:

  • La madre y el padre trabajadores del niño o niña, sean dependientes o independientes que coticen.
  • Quien tenga el cuidado personal del niño otorgado por resolución judicial.

Ambos padres pueden ser beneficiarios, lo que permite organizar el acompañamiento entre los dos. Para acceder al subsidio, la ley exige un mínimo de cotizaciones previsionales previas al inicio de la licencia, que varía según se trate de trabajadores dependientes o independientes.

Este punto es especialmente relevante cuando los padres están separados. En la práctica, la organización del cuidado de un hijo enfermo depende mucho de cómo esté resuelta la convivencia familiar: con quién vive el niño, quién lo lleva a los controles y quién puede ausentarse del trabajo. Si todavía no está claro, vale la pena entender quién tiene el cuidado personal de los hijos y cómo se define tras una separación, porque esa situación puede incidir en quién accede a ciertos permisos y subsidios laborales.

Los otros permisos: artículos 199 y 199 bis del Código del Trabajo

La Ley SANNA no es la única herramienta. El Código del Trabajo contiene dos permisos que muchas veces cubren situaciones que el seguro no alcanza.

Artículo 199: hijo menor de un año con enfermedad grave

Cuando la salud de un niño menor de un año requiere atención en el hogar con motivo de una enfermedad grave, circunstancia acreditada con certificado médico, la madre trabajadora tiene derecho a un permiso y a un subsidio por el período que determine el médico. A elección de la madre, el permiso puede usarlo el padre trabajador.

Este permiso también lo tiene la trabajadora o el trabajador que tenga a su cuidado a un menor de un año cuyo cuidado personal le fue otorgado judicialmente.

Artículo 199 bis: accidente grave o enfermedad terminal de un menor de 18 años

Cuando la salud de un menor de 18 años requiere la atención personal de sus padres con motivo de un accidente grave, una enfermedad terminal o una enfermedad grave aguda con probable riesgo de muerte, la madre o el padre trabajador tiene derecho a un permiso de hasta diez jornadas ordinarias de trabajo al año, que puede distribuir a su elección en jornadas completas, parciales o una combinación de ambas.

La diferencia clave con SANNA es que este permiso no es subsidiado: el tiempo no trabajado debe restituirse, ya sea imputándolo a feriado anual, trabajando horas extraordinarias o, en último caso, mediante descuento de remuneraciones en los términos que fija la ley. Aun así, es una protección valiosa cuando la emergencia no calza con las contingencias del seguro.

Tu empleo está protegido: qué no puede hacer el empleador

Usar estos permisos es un derecho, no un favor. Algunas reglas que conviene tener presentes:

  • No pueden usar la causal como pretexto. Si te despiden por "necesidades de la empresa" (artículo 161 del Código del Trabajo) justo durante o después de la licencia, el empleador tendrá que probar hechos objetivos que la justifiquen; la coincidencia temporal con el uso de tu derecho es un indicio que el tribunal puede considerar.
  • No pueden rechazar ni "congelar" tu licencia. El empleador debe recibirla y tramitarla dentro de los plazos legales, como cualquier otra licencia.
  • No pueden castigarte por haberla usado. Bajarte de cargo, quitarte turnos, excluirte de bonos o despedirte al volver por haber acompañado a tu hijo puede constituir una discriminación o represalia que vulnera tus derechos fundamentales.

Cuando el empleador cruza esa línea, la vía de reclamo es la tutela laboral (artículos 485 y siguientes del Código del Trabajo). Si el despido se produjo con vulneración de derechos fundamentales, además de las indemnizaciones por despido puedes obtener una indemnización adicional que fija el juez dentro del rango legal.

Conciliar trabajo y cuidado después de la emergencia

La enfermedad grave de un hijo rara vez termina con el alta. Muchas veces vienen meses de controles, rehabilitación o tratamientos ambulatorios. La Ley 21.645, sobre conciliación de la vida personal, familiar y laboral, reforzó las herramientas para quienes tienen responsabilidades de cuidado, incluida la posibilidad de solicitar trabajo a distancia o teletrabajo cuando la naturaleza de las funciones lo permite.

No es un derecho absoluto a elegir la modalidad, pero sí obliga al empleador a considerar la solicitud y a responder en los términos que establece la ley. Una negativa arbitraria o una represalia por haberlo pedido también puede reclamarse.

Qué hacer si tu empleador pone trabas

  1. Pide la licencia al médico tratante y guarda copia de todo: certificados, diagnóstico, comprobantes de entrega de la licencia.
  2. Comunica por escrito a tu empleador el uso del permiso o la licencia. Un correo basta para dejar constancia de la fecha.
  3. Si rechazan o retienen la licencia, reclama ante la Inspección del Trabajo y ante la institución que paga el subsidio.
  4. Si te despiden, te cambian de funciones o te presionan para renunciar, no firmes nada. Revisa la carta de despido y ten presente que el plazo para demandar es de 60 días hábiles desde la separación.
  5. Asesórate pronto. En casos de tutela, la prueba de indicios (correos, mensajes, testigos, cronología de hechos) es decisiva, y se construye mejor cuando está fresca.

Cuándo hablar con un abogado

  • Te despidieron durante o poco después de una licencia SANNA o un permiso por hijo enfermo.
  • Tu empleador se niega a tramitar la licencia o te dice que "no aplica".
  • Te descontaron sueldo por un permiso del artículo 199 bis sin ofrecerte las alternativas legales de restitución.
  • Te bajaron de cargo, te quitaron beneficios o te aislaron tras volver de acompañar a tu hijo.

Acompañar a tu hijo no debería costarte el trabajo. Cuéntanos tu caso por WhatsApp y te orientamos sobre qué derechos tienes y cómo hacerlos valer. La primera conversación es gratis.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la Ley SANNA?

Es la Ley 21.063, que crea el Seguro para el Acompañamiento de Niños y Niñas afectados por una condición grave de salud. Permite a madres, padres y a quien tenga el cuidado personal de un niño o niña ausentarse del trabajo mediante una licencia médica y recibir un subsidio que reemplaza su remuneración mientras acompañan a su hijo.

¿Qué enfermedades o situaciones cubre el seguro SANNA?

La ley contempla cuatro contingencias: cáncer, trasplante de órgano sólido o de progenitores hematopoyéticos, fase o estado terminal de la vida, y accidente grave con riesgo de muerte o de secuela funcional grave y permanente. Los rangos de edad del niño y la cantidad máxima de días de licencia varían según cada contingencia.

¿Me pueden despedir mientras uso la licencia SANNA?

Usar la licencia SANNA es un derecho legal, y un despido motivado en haberla usado es cuestionable: puede constituir una discriminación o represalia que se reclama mediante el procedimiento de tutela laboral, con indemnización adicional. Además, el empleador siempre debe acreditar la causal que invoca, y un despido por necesidades de la empresa justo durante o después de la licencia es un indicio que el tribunal puede considerar.

Mi hijo tiene una enfermedad grave pero no está cubierta por SANNA, ¿tengo algún permiso?

Sí. El artículo 199 del Código del Trabajo otorga permiso y subsidio cuando un menor de un año requiere atención en el hogar por enfermedad grave. Y el artículo 199 bis da un permiso de hasta diez jornadas ordinarias al año cuando la salud de un menor de 18 años requiere atención personal de sus padres por accidente grave, enfermedad terminal o enfermedad grave aguda con probable riesgo de muerte, aunque ese tiempo debe restituirse.

Estoy separado y no tengo el cuidado personal de mi hijo, ¿puedo pedir la licencia SANNA?

La Ley SANNA reconoce como beneficiarios tanto a la madre como al padre trabajadores, y también a quien tenga el cuidado personal del niño otorgado por resolución judicial. Si los padres están separados, conviene revisar la situación concreta del niño y los requisitos de afiliación y cotizaciones de cada uno antes de solicitar la licencia.

¿El empleador puede negarse a tramitar la licencia SANNA?

No. La licencia la emite el médico tratante y el empleador debe recibirla y tramitarla como cualquier licencia médica. Si la rechaza, la retiene o te presiona para no usarla, puedes reclamar ante la Inspección del Trabajo y, si hay represalias, evaluar una acción de tutela laboral.